Un camino hacia la consolidación y la sostenibilidad del proyecto “Barranquilla Ciudad de Oportunidades”
Febrero 27, 2010El 29 de diciembre de 2009, por invitación de la Gerencia de Talento Humano, se reunieron en el segundo piso de la Alcaldía Distrital de Barranquilla Alcaldes Locales, funcionarios de la Gerencia de Talento Humano y de la Secretaría de Gobierno y, un grupo de profesionales y técnicos adscritos a la Secretaria de Educación Distrital, con el fin de analizar la posibilidad de integrar en un Plan de Acción los aportes, contribuciones e intervenciones que la comunidad educativa del Distrito de Barranquilla le pueda hacer a la construcción de la “Ciudad de Oportunidades”, propuesta por el Alcalde Alejandro Char Chaljub al inicio de su mandato.
Partiendo de la solidaridad, la inclusión social, la participación ciudadana y la formación de ciudadanía como claves del desarrollo los aportes, contribuciones e intervenciones de la comunidad educativa, se centrarían en principio en los temas seguridad, movilidad y espacio público y, se localizarían inicialmente en el entorno de los planteles educativos, para que luego, articuladas a una red de iniciativas distritales, en sus resultados, se refleje la concreción de las metas y objetivos del Plan de Desarrollo Distrital 2008 – 2011 en estas materias.
La propuesta, considerada como una estrategia de sostenibilidad del Proyecto Alejandro Char, convoca la integración de todos los entes y actores que trabajan, desde sus propias perspectivas y competencias, para que la seguridad, la movilidad y el espacio público se conviertan en atributos y oportunidades de bienestar para la sociedad barranquillera.
Por lo tanto, las secretarías misionales y los institutos descentralizados de la administración distrital, conjuntamente con la Policía Nacional, las iglesias, las universidades, las ONGs y las organizaciones sociales, aliadas en torno a propósitos comunes frente a las necesidades de seguridad, movilidad y espacio publico de los barrios a los que pertenecen los establecimientos educativos distritales contribuirán a crear y consolidar la base social que servirá de sustento material de la continuidad del proceso de rediseño de la ciudad que se merecen los ciudadanos barranquilleros.
De esta reflexión final, surgió la convocatoria para el 6 de enero, a las 8:00 AM, a todas las secretarias del distrito, gerencias y alcaldes locales, con el objeto de evaluar, concertar y acordar mecanismos y tareas que cohesionen el accionar de la administración y proyecten, a través de los escenarios naturales de la cultura y el deporte local, la imagen de la ciudad a escala regional, nacional e internacional, para hacer de Barranquilla la “ciudad abierta al mundo”, que quedó definida en el Programa de Gobierno del Alcalde Char.
La gestión del Alcalde se ha empeñado en vertebrar físicamente la ciudad, integrándola como consecuencia de la inclusión de la población de las localidades Sur Oriente, Metropolitana y Sur Occidente al sistema de servicios viales, educativos y de salud del Distrito de Barranquilla desde las necesidades y retos de las comunidades barriales y, muy especialmente a los servicios de atención de personas mayores, discapacitados, desplazados, madres cabezas de hogar, niños y jóvenes amparados en una política y una gerencia de bienestar.
Como resultado de su gestión, el Alcalde Alejandro Char cerró el 2009 con un 91% de popularidad, sencillamente porque los barranquilleros, todos, están encantados y satisfechos. Este reconocimiento, constituye el capital político que la administración, los funcionarios y las comunidades beneficiadas, deben comenzar a invertir en el rediseño y construcción de la ciudad que soñaron, a partir de estrategias, que garanticen la realización de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la sostenibilidad del proceso, que se inició en enero del 2008, dotando al Distrito de instituciones sólidas y firmes que le aseguren a los ciudadanos un futuro de oportunidades.
Los 165 planteles educativos del Distrito de Barranquilla, con sus rectores y el personal administrativo, su cuerpo docente, los estudiantes de la básica primaria y el bachillerato y, los padres de familia agrupados en sus asociaciones constituyen la base social en la que inicialmente la administración distrital se apoyará, para generar procesos de cambio en las comunidades, promoviendo desde las Alcaldías Locales la creación de instancias locales de participación y de gestión ciudadanas, que permitan la concertación, la toma de decisiones y la implementación de las soluciones en materia de seguridad, movilidad y espacio publico.
De esta manera, la acción cultural y pedagógica que realicen los planteles educativos estará articulada a una red distrital de iniciativas ciudadanas, a la mesa de calidad educativa del Plan Decenal de Educación del Distrito de Barranquilla, mediante la cual se logrará establecer una comunicación fluida y de doble vía entre Administración, Equipo de Gobierno y Comunidad, que inducirá sinergias y transformaciones en los hábitos y el comportamiento de los ciudadanos frente a la inseguridad, a la inmovilidad humana y vehicular y al uso indebido del espacio publico.
Parece obvio, pero conviviendo es la única forma de vivir en la ciudad y, para hacerlo, se requiere reforzar valores, actitudes y comportamientos ciudadanos, que generen una atmósfera de corresponsabilidad. Valores, que estén ligados a la ecología, al ambiente, a la preservación de los recursos naturales, a la formación de cultura ciudadana, a la competitividad, a la inclusión social, al acceso al conocimiento y al bienestar de la sociedad, haciendo de Barranquilla una “ciudad abierta al mundo”. Para ello, la administración distrital deberá ocupar todos los escenarios culturales y deportivos, el Carnaval de Barranquilla, patrimonio cultural e inmaterial de la humanidad, con mensajes institucionales alusivos a la construcción de la ciudad de oportunidades con la que soñaron los barranquilleros.
Para avanzar durante el 2010 y continuar en el 2011 en reafirmar el sentido de corresponsabilidad hay que entender que la ciudad es cosa de todos, que todos debemos aportar activamente, que en la ciudad hay derechos y deberes que asumir y que es necesario potenciar el civismo para la convivencia, promoviendo valores y actitudes claves como: menos ruido, plazas y calles limpias, relaciones con otros diferentes, circulación pacífica, ciudad peatonal, recolección selectiva de basuras, ahorro de agua, cuidado de parques, escenarios deportivos y bulevares. Cuestiones cotidianas básicas e imprescindibles.
